Mi experiencia con la Equinoterapia

Por: - 22 octubre, 2020

¡Hola! En mi blog pasado te conté todo sobre la terapia con caballos: Equinoterapia, con la entrevista que le hice a Tania, la experta en la terapia con caballos. Si no pudiste leer mi post, da clic AQUÍ.

En este blog de hoy, quiero contarte sobre mi experiencia personal con esta terapia.

Nuevos retos

Yo había escuchado de esta terapia pero no la conocía, así que, como me gusta proponerme nuevos retos cuando estoy ante una situación o experiencia desconocida. Algo que he aprendido es que nunca me arrepiento de probar nuevos retos porque siempre me enseñan algo.

Estar en Valle me ha retado a vivir diferente y más relajado a la vida diaria a la que estaba acostumbrada. Toda la vida me han gustado los caballos, pero tenía miedo a ellos y me imponían. Primero me propuse aprender a andar a caballo y las primeras veces que la montaba, me di cuenta que me sentía insegura.

Cuando comencé a aprender a montar

Los caballos, más que los humanos, sienten y perciben la vibra, tu energía… y dicen que te conectas a ellos. Lo que pasaba es que cuando yo empezaba a aprender a andar a caballo, mi caballo sentía ese miedo y no me estaba funcionado. Traté de investigar por qué no estaba funcionando y descubrí la Equinoterapia y lo que yo hago que es el Coach asistido con caballos.

Siempre he estado a favor de la terapia y más de la terapia con caballos, y afortunadamente a lo largo de mi vida, he tenido buenos coaches y buenos terapeutas. Cuando comencé con esta terapia, me di cuenta que mi caballo recibía mi miedo.

Quienes me conocen saben que vivo con mil cosas y siempre quiero controlarlo todo y me saturo, y cuando llegué a mi primera sesión, tanto Tania como el caballo sintieron este estrés constante y energía que transmito. Así que el caballo me daba la espalda y simplemente no quería compartir conmigo.

Mi experiencia en sesión

En una de mis sesiones, Tania me preguntó mi tema de salud que yo ya sentía superado (lo puedes leer aquí por si todavía no lo conoces), y cuando lo empecé a contar me quebré. Fue impactante como mientras yo estaba sufriendo esta catarsis, el caballo se me empezó a acercar hasta que se me recargó en las piernas. ¡Estuvo impresionante! Nunca había experimentado eso y menos, sentido la conexión así con un caballo.

En otra de las sesiones, te ponen una silla con tu coach en el espacio de los caballos, y mientras estás haciendo terapia, el caballo camina al lado de ti y según lo que vayas contando, empiezas a tener una conexión o rechazo con el caballo. Este toma el papel de la persona con la que tú tienes que trabajar algún tema que tengas atorado.

Y otra anécdota que te quiero contar es que en otra sesión, cuando yo estaba con mi coach y de pronto vi al caballo y se metieron un par de perros y un niño y empecé a sentir estrés. Empecé a querer controlar la situación como normalmente lo hago y empecé a sentir frustración. Aquí mi coach intervino y me di cuenta que, hay cosas que no podemos controlar y que tenemos que aprender a dejar fluir. Y no se si crees en las casualidades o causalidades, pero cuando ya habíamos terminado las fotos, ese mismo perro decidió cruzar en nuestra última foto recordando que aunque los perros ladren, tú siempre sigue adelante.

De verdad no sabes cómo me ha ayudado, y me gustaría que si piensas que es algo que también te puede ayudar a ti, investigues más sobre el tema. Pregunta o haz una cita en Equinup para que te cuenten un poco más y ojalá puedas experimentarlo en carne propia.

Besos, Bibi.

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